Mercado laboral

El empleo en Salto: qué dicen los números del INE que nadie comenta

Un análisis detallado de los microdatos del INE revela tendencias que el promedio nacional oculta.

Impresiones de estadísticas del INE y una laptop con gráficos de barras sobre empleo, sobre una superficie color crema

La brecha que no cierra

Durante el primer trimestre de 2024, la tasa de empleo en el departamento de Salto se ubicó 4,3 puntos porcentuales por debajo del promedio nacional, según los microdatos de la Encuesta Continua de Hogares del INE. Este dato, publicado en un archivo de más de 200 columnas que pocos periodistas abren, no aparece en los titulares habituales. Sin embargo, explica por qué muchas familias saltenses sienten que la recuperación económica que mencionan los comunicados oficiales no llega a su mesa. El sector de servicios personales y el comercio minorista, que concentran cerca del 38% del empleo formal en el departamento, registraron una caída neta de 1.200 puestos entre enero de 2023 y enero de 2024. En paralelo, la agroindustria y la logística mostraron crecimiento, pero con empleos de carácter estacional que no generan la estabilidad que la economía local necesita. Los datos del BPS sobre cotizantes activos confirman esta lectura: el número de trabajadores que realizaron aportes cada mes del año fue 6,7% menor en Salto que en Montevideo, una diferencia que se mantiene estable desde 2021 y que no ha sido objeto de ninguna política pública específica hasta la fecha. Postachronicle seguirá publicando actualizaciones de estos indicadores cada trimestre.

Qué sectores empujan y cuáles retroceden

El mapa sectorial del empleo en Salto muestra dos velocidades bien diferenciadas. Por un lado, los complejos citrícolas y forestales del norte del departamento mantuvieron su plantel durante 2023 e incluso incorporaron trabajadores en los meses de cosecha, lo que reduce artificialmente la tasa de desempleo en los trimestres centrales del año. Por otro lado, el pequeño comercio urbano de la ciudad de Salto acumula cierres: según el registro de la Dirección General Impositiva, 87 empresas unipersonales del sector comercial cerraron en 2023, frente a 54 en 2022. Esta aceleración en el cierre de pequeños negocios no está desconectada de la presión sobre el poder de compra de los hogares: cuando el salario real no acompaña la inflación local, el primer gasto que se recorta es el consumo discrecional en el comercio de proximidad. El círculo se cierra de forma poco virtuosa: menos ventas, menos empleo, menos consumo. Comprender este mecanismo es el primer paso para diseñar políticas departamentales que lo interrumpan.