Presupuesto familiar

Inflación en el interior: por qué la canasta básica cuesta más lejos de la capital

Los índices nacionales de precios promedian realidades muy distintas. En Salto, algunos rubros cuestan hasta un 12% más que en Montevideo.

Compradora examinando precios en un puesto de mercado local en el interior de Salto con luz cálida

El IPC no cuenta toda la historia

El Índice de Precios al Consumo que publica el INE es un promedio ponderado construido principalmente a partir de relevamientos en Montevideo y el área metropolitana. Su metodología es técnicamente sólida para lo que mide, pero deja fuera matices regionales importantes. En ciudades como Salto, Melo o Treinta y Tres, la estructura de precios difiere por razones que tienen poco que ver con la inflación nacional agregada: los costos de transporte de mercadería, la menor competencia entre distribuidores mayoristas y la menor escala del comercio local crean un diferencial de precios que se sostiene en el tiempo. Un relevamiento propio realizado por Postachronicle en febrero de 2024 en diez comercios de Salto capital mostró que la canasta básica de alimentos —definida según los parámetros del INDA— costaba en promedio un 11,4% más que el equivalente en supermercados de Montevideo Norte, zona de ingresos similares. Los rubros con mayor diferencia fueron lácteos (+14,2%), carnes procesadas (+13,1%) y productos de limpieza (+12,8%). Los productos frescos locales, en cambio, resultaron comparables o incluso más baratos en algunos casos, lo que sugiere que el diferencial es logístico y de intermediación, no de producción primaria.

Qué explica la brecha y qué puede hacer el municipio

Tres factores estructurales sostienen el diferencial de precios entre el interior y la capital. El primero es la cadena de distribución: la mayoría de los productos envasados llegan a Salto desde depósitos en Montevideo, con un recargo de flete que los distribuidores trasladan al precio final sin necesidad de negociarlo con cada comerciante. El segundo es la concentración del comercio mayorista: en el departamento de Salto operan apenas tres distribuidoras mayoristas con cobertura completa, lo que reduce la presión competitiva y permite márgenes más amplios. El tercero es el tamaño de los pedidos: los comercios del interior compran volúmenes menores y obtienen condiciones menos favorables de proveedores y crédito. La suma de estos tres factores produce un encarecimiento estructural que ningún ajuste salarial departamental puede compensar por sí solo. Las opciones de política pública que se han discutido en la Junta Departamental de Salto incluyen la creación de una central de compras municipal para abastecer a pequeños comercios, y la habilitación de un mercado de productores permanente. Postachronicle cubrirá el debate legislativo cuando ingrese formalmente al orden del día.